1821- Nace el 11 de noviembre, en Moscú. Su padre, Mijaíl Andréievich, era médico del Hospital de María para indigentes, en uno de los barrios más pobres de Moscú. Allí habitan una minúscula vivienda. Es el segundo de ocho hijos. Su infancia transcurre solitaria -debido a su enclave- y bajo la tiranía de un padre duro, irascible y aficionado a la bebida. Su madre, María Fiódorovna Necháieva, era de carácter bondadoso, muy devota, e introdujo a sus hijos en el arte y en la literatura. Su educación primera la reciben en casa, bajo el cuidado riguroso del padre.
1827- Su padre es condecorado con la orden de Santa Ana y nombrado Asesor Colegiado. Con ello se incluye a él y a sus hijos en el registro de la nobleza hereditaria de Moscú.
1831- Mijaíl Andreievich adquiere Darovoe y Chermoshná, una pequeña aldea y un pueblecito, en la provincia de Tula. Luego resultará ser una mala inversión, debido al mal estado de las propiedades.
1833- Ingresa, con su hermano mayor Mijaíl, en un pensionado como semiinternos.
1834- Ingresan en el pensionado de Chermak, donde se cursaba el liceo completo, y en donde estaban los mejores profesores de Moscú. Davídov, Doctor en Letras, uno de los profesores de Chermak, es quien aviva las inquietudes literarias del pequeño Dostoievsky analizando los problemas de la literatura rusa moderna.
1837- Muere de una tisis galopante la madre de Dostoievsky, el 27 de febrero, a la edad de 37 años. En mayo, Fedor y Mijaíl ingresan en la Escuela de Ingenieros Militares, en San Petersburgo, entrando con problemas debido a la inmediatez de los exámenes de ingreso. Mijaíl es rechazado por motivos de salud, y Fedor es aceptado aunque sin beca. Lleva una vida solitaria, refugiado en la literatura. El 1 de julio se retira su padre a sus posesiones, en medio de una considerable precariedad económica. Allí, debido a su carácter y a su alcoholismo, se gana el odio de sus siervos.
En 1860, él volvió a San Petersburgo dónde fundó una serie de periódicos literarios infructuosos con su hermano mayor Mikhail. Dostoievsky fue devastado por la muerte de su esposa en 1864, seguida brevemente por la muerte de su hermano. Él estaba financieramente quebrado por las deudas comerciales y la necesidad de mantener a la viuda de su hermano y sus niños. Dostoievsky se hundió en una depresión profunda, mientras frecuentaba salones del juego por dinero y acumulaba alegremente gruesas pérdidas en las mesas.
1839- El ocho de junio, Mijaíl Andréievich muere a manos de sus siervos. Los Kumanin, la familia política de la hermana de la madre, y que ya habían acarreado algunos de los gastos de los Dostoievsky, se hacen cargo de los huérfanos y se encargan también de administrar la hacienda.
1841- Tras los exámenes, Dostoievsky es ascendido a alférez ingeniero de campo. Esto le da más movilidad social, y por tanto un contacto más directo con el mundo literario.
1843- En agosto acaba la carrera militar sin demasiado éxito, y es destinado, con el grado de subteniente, al servicio de topografía del Cuerpo de Ingenieros de San Petersburgo. Acarrea deudas, por su afición al juego y a la vida poco administrada.
1844- Balzac visita San Petersburgo, y Dostoievsky concibe la idea de traducir Eugénie Grandet para saldar una deuda de 300 rublos con un usurero. Esta traducción despertará su vocación, y poco después de terminarla pide la excedencia del ejército con la idea de dedicarse exclusivamente a la literatura. El 30 de septiembre, poco antes de recibir la orden de excedencia, escribe a su hermano diciéndole que está acabando una novela. En noviembre, termina Pobres Gentes, aunque luego vendrán numerosos retoques y pulimentos.
1846- Se publica Pobres Gentes, y es recibida con una crítica entusiasta, que llama a Dostoitevsky "nuevo Gogol". Este éxito le abre las puertas de los salones literarios, y en donde se relaciona con los grandes escritores de la época que se encontraban por aquel entonces en San Petersburgo, con editores y con críticos. Ese mismo año publica otro relato, El sosias, que es recibido también con éxito. Sin embargo, a éste le siguen otros relatos, más fantásticos, cómo él mismo los llama, y que decepcionan a la crítica, que no obstante (excepto en el caso sonado de la feroz crítica de Belinski a El ama) no se revuelven contra él. Sea como sea, los relatos que ha ido publicando entre 1846 y 1848 le han dado ya cierta fama.